La implantación de un microchip en tu perro o cachorro

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Un microchip es una forma rápida, segura y barata de identificar permanentemente a tu animal de compañía. Tiene el tamaño de un grano de arroz y se implanta debajo de la piel del cachorro, generalmente en la parte inferior de su cuello. Cada chip lleva un código único que puede ser identificado mediante un lector disponible en la mayoría de las clínicas veterinarias, comisarias, ayuntamientos y centros de acogida. Si alguna vez alguien encuentra a tu perro perdido sin collar, el chip servirá para que puedan localizarte.
Puedes ser tú quien decida llevar al perro al veterinario para que le ponga un microchip. En otros casos, te ofrecerán esa posibilidad en un centro de acogida local, el criador, la residencia canina o incluso un concurso canino organizado localmente.
Recuerda que aunque tu perro lleve un microchip, sigue siendo obligatorio por ley que lleve también un collar y una placa identificativa.